Monday, April 18, 2016

Who let the dogs out?!

April 18th, 2016

Hey hey hey hey!

So this week I went on exchanges with my Sister Training Leader, Hermana Alcaraz and I was in her area in the city of Turlock. We visited one of her investigators who has a drinking problem and this lady was super sick and she was wanting to vomit when we first arrived, and so we asked if she wanted a priesthood blessing to feel better and she said yes. So we called Elder Martinez and he was able to give her words of comfort and then give her a priesthood blessing. Afterwards she no longer had the feeling that she was about to vomit. It was truly miraculous and I know that God loves her and that He can help her get over her addiction.

When we are on exchanges though, and Hna Pimentel was with our other Sister Training Leader, Hna Pimentel got bit by a small dog. She has to take anti-biotic medicine for the next few days, but it doesn't look like anything too serious.

We had interviews with President this week, and I love talking to him because he always tells me exactly what I need to hear. He told me that he knows for a fact that people enjoy talking to me, even though in my perspective I get really uncomfortable and shy and what not. He gave me hope that I can get better at talking to people and being friendly.

So Elder Martinez will be going home soon since his two years are up :( and he showed me this really awesome quote, "Just because you're not on a mission doesn't mean you're not on a mission," haha. Also his companion is wanting to learn Spanish and Elder Martinez taught him that, to say "good night" in Spanish you say "Ya cállate" (Be quiet). Haha that's how his mom would tell him good night!!

So Luis told us that he would come to church yesterday, and he was about to, but man the adversary really does not want him to go to church. That was so upsetting. I really want to see him at church more than anyone else. I really hope he will come next week.

Here is my favorite quote of the week by President Thomas S. Monson, from his talk "I Will Not Fail Thee, nor Forsake Thee:"

"Our Heavenly Father, who gives us so much to delight in, also knows that we learn and grow and become stronger as we face and survive the trials through which we must pass. We know that there are times when we will experience heartbreaking sorrow, when we will grieve, and when we may be tested to our limits. However, such difficulties allow us to change for the better, to rebuild our lives in the way our Heavenly Father teaches us, and to become something different from what we were—better than we were, more understanding than we were, more empathetic than we were, with stronger testimonies than we had before. This should be our purpose—to persevere and endure, yes, but also to become more spiritually refined as we make our way through sunshine and sorrow. Were it not for challenges to overcome and problems to solve, we would remain much as we are, with little or no progress toward our goal of eternal life."

Love, 

Hermana Aburto


¿Quién dejó salir a los perros?

18 de abril de 2016

¡Hey, hey, hey, hey!

Pues esta semana tuvimos intercambios y a mí me tocó salir con la hermana Alcaraz, que es una de las entrenadoras, y fuimos a su área que es una ciudad que se llama Turlock. Visitamos a una señora que es de sus investigadoras y quien tiene un problema con la bebida. La cosa es que cuando llegamos ella estaba súper enferma y tenía ganas de volver el estómago, entonces le preguntamos si quería recibir una bendición del sacerdocio y ella accedió. Así que llamamos al élder Martínez y éste le dijo algunas palabras de consuelo y luego le dio la bendición. La cosa fue que después ya no se sentía mal y fue algo milagroso, y sé que Dios la ama y que puede ayudarla a superar su adicción.

Mientras estábamos en los intercambios, la hermana Pimentel andaba con la otra entrenadora y la mordió un perro. Resulta que va a tener que tomar antibióticos por unos días, aunque no parece nada serio.

Esta semana también tuvimos entrevistas con el presidente y me encanta hablar con él porque siempre me dice justo lo que necesito escuchar. Me dijo que sabe por fuentes fidedignas que a la gente le gusta hablar conmigo, a pesar de que, desde mi punto de vista, me pongo muy incómoda y me siento tímida al hacerlo. Él me dio esperanzas de que puedo mejorar en mi trato con la gente y en ser más abierta.

Pues resulta que el élder Martínez pronto se irá a su casa porque ya se la van a cumplir sus dos años y el otro día me enseñó una frase que me gustó que dice: “El hecho de que no estés en la misión no quiere decir que no estés en la misión”. Su compañero está tratando de aprender español y el élder le dijo que “good night” en español se dice “ya cállate”, porque dice que así es como su mamá le decía buenas noches.

Pues Luis nos dijo que iría a la Iglesia ayer y que estaba a punto de hacerlo, pero, como siempre, el adversario no quiere que vaya, ¡qué mala onda! En serio que es a él al que quiero ver en la Iglesia más que a nadie y espero que la próxima semana si se nos haga.

Ésta es mi cita favorita de la semana que dijo el presidente Thomas S. Monson en su discurso: “No te dejaré, ni te desampararé”.

“Nuestro Padre Celestial, que nos da tanto en qué deleitarnos, también sabe que aprendemos, crecemos y nos volvemos más fuertes al enfrentar y sobrellevar las pruebas por las que tenemos que pasar.  Sabemos que habrá ocasiones en que sentiremos un pesar desgarrador, que sufriremos y que seremos probados al máximo; no obstante, esas dificultades nos permiten cambiar para mejorar, reconstruir nuestra vida a la manera en que nuestro Padre Celestial nos enseña y llegar a ser diferentes de lo que éramos; mejor de lo que éramos, más comprensivos, más compasivos, con testimonios más fuertes de los que antes teníamos. Ése debería ser nuestro objetivo: perseverar y resistir, sí; pero también llegar a ser más refinados espiritualmente al abrirnos camino por el sol y las tinieblas. Si no tuviésemos desafíos que enfrentar ni problemas que resolver, permaneceríamos como somos, progresando poco o nada hacia nuestra meta de la vida eterna”.

Cariñosamente,

Hermana Aburto